Indonesia, como ya vengo contando es enorme, una de las islas grandes es Sulawesi. A la que también conocemos como las Célebes.

Tiene unos 800km de norte a sur (432nm) y 400 de ancho, es decir casi dos veces Portugal. 240 km mas larga y 180 km mas ancha.

Nuestra intención era ir al norte y bajar despacito por la costa este, pero la llegada tardía a la región, junio, y ya con los monzones del sureste bien establecidos, nos iba a obligar navegar siempre con mucha mucho viento y mucha mar de proa, desechamos la idea y fuimos directamente al sur, al archipiélago de Wakatobi.

Veníamos de las Molucas, y estábamos navegando en el mar de Banda, en el trayecto cruzamos y entramos en un nuevo mar, el de Flores. En este Periplo ya hemos navegado por muchos mares,

Los océanos tienen zonas geográficas y les llaman mares, en el Pacífico suroccidental hemos navegado en estos: el Mar  de Tasmania, del Coral, de Salomón, de Bismark, de Banda, de Ceram, de las Molucas, de las Célebes o Sulawesi y el de Flores. Todo esto es según la clasificación de la Organización Hidrográfica internacional.

Wakatobi es un acrónimo de las islas principales que lo componen, Wangi Wangi, Kaledupa, Tomia y Binongko. Que divertido me resulta descubrir nombres cómo estos. Es el archipiélago del coral, una región marina muy rica en especies.

La estrategia es ir primero a la isla  esté más a barlovento, y salir por el de mas a sotavento, por ello nuestra ruta fue del SE hacia el NE, y la primera que visitamos fue Tomia.

Ha sido una travesía de 370 millas, viento de popa, a veces fuerte, primer día con mayor y génova, por la noche arriamos mayor, el viento sube fuerte, luego le damos varias vueltas al  enrollador del génova, la noche incluye  rachas de mas de 25. La siguiente noche el viento cae bastante y volvemos a poner toda vela, incluso ayudándonos con el motor. Todo bien, salvo la electrónica que me vuelve loco y la tengo que reinicializar cada pocas horas, Y cómo siempre alguna cosa rompe, esta vez una polea de la vela mayor. Claro hay recambios, es una cosa menor, ya llevamos muchas cosas con el síndrome de fatiga de material, y siempre estamos pensando que será lo siguiente.

En Tomia, no hay mucho que hacer, es parque natural y lo mejor es bajar a bucear y verlo.  Cómo es parque natural vinieron las autoridades que resultaron ser asi

Aquí Mónica pudo comprobar que a pesar del infortunio de salud que había sufrido unos meses atrás, podía volver a bucear y disfrutar con ello. Y vaya si merecía la pena. Una muestra de lo que vimos es esto

En un transbordo de tierra al barco nos llevaron en una canoa, no tenia nada de especial si no fuera por que llevábamos otro pasajero en moto!!!

Pasamos 5 días y celebramos mi cumpleaños que cayó en esas fechas, siguiente parada apenas 50nm y una jornada diurna de navegación y paramos en WangiWangi.

A parte del nombre exótico, es un lugar curioso. No es tan remoto como Tomia, está más cerca de la gran Sulawesi, pero es curioso. Una marina grande, vacía y sin servicios, ni nadie que venga a cobrar, un pueblo  enorme sobre palafitos, un pueblo de montaña con ruinas históricas. Y dos   comunidades locales muy diferenciadas los Bajo, que son los navegantes, y los Buton, que son los de tierra, a su vez son de varias comunidades los Wanci, Mandati Liyia y Kapota.

Íbamos andando por la calle y vimos un colegio con niños y niñas con unos vistosos uniformes que salían de clase, nos quedamos a observarlos, y una madre, nos invitó a entrar y verlo desde dentro. Desde luego en indonesia son simpáticos y acogedores.

Luego resultó que era guía turística y en realidad nos había captado para enseñarnos el pueblo que los Bajo construyeron sobre palafitos.

Se llama Mola, y está habitado por los Bajo, una comunidad con una larga tradición de pesca y navegación, no solo en Indonesia  también en Malasia y Filipinas.

Cuando llegaron a esta isla, en los 50 del siglo XX, los locales no les dejaron asentarse en tierra y se construyeron las primeras casas inicialmente  sobre pilotes, y luego fueron rellenando y creando tierra firme. Hoy es enorme y habitan esta zona 8 comunidades y más de 8.000 personas

Hay de todo, casas, escuelas, mezquitas, poblados, comercios, servicios, Es muy pintoresco. En alguna ocasión los palos y tablones que comunicaban las casas eran tan precarios que no nos atrevimos a pasar

La vida cotidiana no se parece mucho a la nuestra, salen a pescar, recogen algas, lo secan todo al sol y huele fuerte. Muchos mayores, pero gente de todas las edades sentados en estado contemplativo, El mercado con sus paradas multicolor y las señoras que venden durmiendo en el puesto. Etc.. Mirad estas fotos.

Alquilamos una moto y nos subimos al interior, sigue siendo pintoresco pueblo de montaña y alguna ruina histórica.

Wangi tiene algún restaurante muy bueno, cangrejo picante a precio para locales. Aquí la curiosidad es que nos pidieron hacerse una foto con nosotros una pareja, ella vestida con niqab, hay muchas, Indonesia tiene la comunidad musulmana más numerosa del mundo.

No da para mucho más, seguimos periplo una parada corta al sur de Sulawesi, por aquello de evitar navegar de noche, por los FAD. tomamos una boya, y no bajamos ni a tierra y luego un salto hasta un atolón de coral muy atractivo en el centro del mar de Flores,

Las cosas no salieron bien, si cuadramos bien  llegar al atolón con el sol de espalda y alto, después de navegar toda la noche, pero las olas de mas de 2m y viento duro de popa, hacían muy temerosa la entrad a un atolón, que por la espuma rompiente no éramos capaces de verle la entrada, abortamos entrar y nos lo saltamos. La siguiente parada posible era a 60 millas, y allí llegamos al anochecer.

Pequeña isla alejada de todo, Pulau Banarate (Pulau significa isla) curioso ver a los pescadores locales, cómo pescan en circulo ver cómo construyen sus barcos en la playa, el que vende fruta y verdura a domicilio, y una comunidad musulmana que sonríe cuando dos visitantes extranjeros les saludan.

Siguiente parada la isla de Flores, en indonesio, Nusa Tengara Occidental. Llegamos a Riung, está en mitad de la isla. también un parque natural llamado de las 17 islas, (hay más, pero les gusta poner 17, porque es el día de la independencia de Indonesia y les gusta el número).

La travesía con bastante incógnita, viento de ceñida y corriente lateral, según rolase el viento y la fuerza de la corriente s en sólo 70nm que era la distancia por navegar, podíamos llegar a un puerto u otro, a veces variando más de 30nm, y cómo todas las opciones tienen arrecifes, hubo que estudiarse bien toda la costa para escoger opciones.

La suerte, estuvo de nuestro lado y acabamos dónde realmente deseábamos arribar; Riung

Un pueblo escondido detrás de varias islas, entre las que hay que hacer zigzag para no subirse a los arrecifes y que hay que tener precaución por que todo es muy poco fondo y la mayor parte de la lámina de agua queda en seco en marea baja.

Evidentemente fondeamos en un lugar estupendo, sin mar de fondo, y solo con el inconveniente de que cada mañana pasaban barquitas con turistas, y se oía demasiado las llamadas a la oración de las mezquitas.

Aprovecho el fondeo calmado para subir al palo y hacer una revisión profunda de jarcia y un poco de limpieza de los aceros, Todo bien. Esos días la electrónica me sigue volviendo loco, los equipos no arrancan algunas veces, suerte de la Vortex como segunda opción.

El pueblo crece perpendicular a la playa, un pantalán sobre pilares muy largo y luego una polvorienta carretera que se extiende por la zona arbolada y frondosa.

Al llegar la imagen sorprende, los valles y a veces una pequeña zona de costa tiene árboles y es verde, pero el resto es un secarral, todo marrón y polvoriento

Que verían los portugueses cuando llegaron aquí y le pusieron Flores a este secarral. Me suena a cuando ellos mismos le cambiaron el nombre y al inicialmente llamado cabo de las Tormentas en Sudáfrica, EL Rey portugués se lo cambió a buena esperanza, dijo que con ese nombre nadie querría ir.

Quería os conocer un poco del interior y encontramos un conducto que nos llevó a ver un pueblo como ellos llaman, “tradicional”, de los que viven como hace un par de siglos, con moto y teléfono, como única comodidad moderna. El resto cocina de leña, dormir en el suelo, sin electrodomésticos, vamos así. Este no es turístico, muy pocos viajeros lo visitan. EN el trayecto disfrutamos de las vistas y confirmamos el secarral que es esta isla.

Como toda indonesia tiene sus rincones de playas idílicas, pero sólo en las fotos, de cerca estan llenas de basura, botellas, plásticos, restos de artes de pesca. Es un problemón endémico

 

En Un par de etapas diurnas, una de ellas con Spi y muy plácida, siempre con viento en popa, la segunda también con spi, hasta que entro viento duro y lo cambiamos por el génova, llegaremos a Lambuan Bajo en  el este de Flores. Por la tarde después de la relajada navegación de la mañana y cuando paramos a fondear, aprovecho para hacer actualizaciones de software de la electrónica, lo consigo en casi todo menos una pantalla, pero muchos de los problemas que estábamos teniendo se solucionan.

La paz no dura, en la segunda etapa suena una alarma de una bomba de achique, entra agua por algún sitio. Es en el motor de estribor, se ha rajado una de las tapas del intercooler, pierde agua salada, no mucho, pero lo suficiente para estropear el alternador que está debajo.  Podemos navegar con un solo motor, y en caso de emergencia, vigilando la temperatura del motor, con los dos.

¡Siempre pasan cosas a bordo, la de paciencia que he llegado a desarrollar!

Pero seguimos teniendo suerte ,sólo estamos a una jornada de Labuan Bajo, allí nos lo arreglarán, hay que soldar bronce y eso ni se cómo y no puedo hacerlo solo.

Os lo cuento en el próximo post.