Dejamos atrás las islas del pacífico, ahora vienen una serie de post sobre nuestra llegada a Australia y la navegación por allí. Y ya os adelanto que la navegación para nosotros ha sido palabras mayores. Australia se las trae.
En la geografía y la lógica del viaje, de Vanuatu a Australia, lo lógico es parar en Nueva Caledonia. Este territorio francés estaba con revueltas de los independentistas, toque de queda y muchas restricciones para moverse, además del riesgo de estar en medio de enfrentamientos como había en las fechas que íbamos a pasar, octubre 2024. Así que decidimos saltarlo, con mucha pena, y pensando que quizás podamos volver a visitarlo a nuestra salida de Australia.
Lo primero que hay que hacer, es decidir a dónde apuntamos de Australia, que para que os hagáis una idea, en esta foto se ve que tiene el tamaño de toda Europa. Y no es lo mismo apuntar arriba, que abajo que al medio.
Nosotros decidimos ir a Bundaberg, en el centro de la costa este, desde allí ya iremos costeando hacia el Sur. Mi sueño es llegar si podemos hasta Tasmania.
De Port Vila, en Vanuatu, a Bundaberg hay unas 1180 nm, eso son unos 8 días de navegación.
En línea recta hay que esquivar la parte norte de Nueva Caledonia y algunos arrecifes de la parte sur de la barrera de coral Australia. Por si acaso hago varias rutas con varios waypoints entre los arrecifes, y los marco todos, para que en caso de ir sin zoom en la carta no deje de verlos. Tenemos muy presente el accidente del Thursday Child, que explicamos en nuestro post de Fiji. En total en una zona de teóricamente sólo mar navegable, he puesto ademas de la ruta una seri waypoints a evitar, son o arrecifes o volcanes submarinos que suben el fondo del mar de -3000m a -40m , no vamos a tocar fondo, pero puede haber olas grandes inesperadas.
Antes de zarpar, el chequeo normal, desde la punta del palo a la quilla, secar sentinas, estibar todo.
Salimos con muy buen viento, de aleta muy poca ola y vamos bastante deprisa. El parte dice que tendremos chubascos, pero los primeros 2 días no tuvimos ninguno.
Al segundo día el tiempo sigue siendo bueno, y durante algunas horas hasta podemos navegar con Spi.
El tiempo se pasa de bueno, nos quedamos sin viento y vamos a motor, no nos preocupa quemar gasoil, tenemos a bordo el suficiente para hacer toda la travesía a motor, si hiciera falta.
A ratos salta el viento, quitamos motor y vamos a vela, unas horas, de nuevo el viento cae, y vuelta al motor, así estamos tres días. La ventaja de estas condiciones es que te cansas poco, el barco se mueve poco y podemos descansar muy bien. Mónica se anima a haver un tiramisú, doy prueba de ello.
- tiramisú
- Tradicional mesa en travesía
Mientras por email vamos confirmando hora y puerto de llegada a las autoridades aduaneras de Australia. Hay que hacerlo antes de salir y a las 48 horas antes de llegar.
Los últimos dos días el viento nos la juega, un rato del sur, otro del Noroeste, vuelta al este, son ligeros de menos de 20 nudos, pero rolones. Eso no me molesta, hace la navegación mas entretenida. Los que aprendimos a navegar en el mediterráneo estamos acostumbrados a eso.
El último día se complica, por la noche el viento sube y ya ponemos un rizo, por la noche se esperan chubascos, estamos a unas 70 millas de Australia. En una de estas nos entra una racha de más de 45 nudos, y como es de noche no la vemos venir. ¡Nuestro querido génova se parte por la mitad! Queda hecho jirones. Completamente irrecuperable. ¡Con el cariño que le teníamos!.
Llevamos uno de recambio, nuevo a estrenar, pero decidimos que es muy arriesgado subir a quitar los restos de vela del estay navegando. Lo haremos al llegar a puerto.
Unas 10 horas más tarde, entramos por la bocana del río dónde está la marina de Bundaberg. Y ya la segunda impresión, en la bocana hay una grúa retirando los restos de un velero que se fue contra las rocas entrando a puerto. Uff menudo presagio.
La llegada a Bundaberg, con la vela hecha jirones, da la imagen de derrotados, pero nosotros nos sentimos campeones, ¡hemos llegado a Australia a vela desde Ciudad del Cabo! El barco y nosotros después 8 días de la última travesía enteritos .
Amarramos en la marina, ya nos recibe el de aduanas, nos ayuda con los cabos y nos prohíbe bajar a tierra hasta que acaben la inspección. Son muy extrictos y muchos navegantes esquivan Australia para evitarlo.
Los trámites aduaneros son muy fáciles y rápidos, íbamos bien aleccionados y con todo preparado. escogimos este Port of Entry, por ser conocido de los más fáciles, ya que sólo llegamos cruceristas.
Son muy quisquillosos, no aceptan nada fresco ni congelado, ni verduras, ni frutas, ni arroz, ni carne que no sea enlatada. Tenemos un salami australiano comprado en Fiji y lo requisan porque no tenemos licencia de importadores de carne de cerdo.
Se miran todos los medicamentos, uno por uno, les lleva un buen rato, y nos piden que no guardemos el diazepam en el cajón, que lo pongamos en la caja fuerte. Sólo vamos nosotros a bordo, obedecemos un ratito.
La oficial de bioseguridad, con una linternita, se mira todos los rincones del barco, buscando no sé qué arañita, en fin, ellos se aplican a fondo, pero en menos de 2 horas estamos despachados, pero sin comida fresca a bordo.
Los navegantes locales ya se lo saben y unos que estaban al tanto de nuestra llegada, pero no los conocíamos de nada, nos trajeron una bolsa con pan, fruta, verduras, embutidos. ¡Ya iréis a la compra, pero para hoy ya tenéis algo!
Tenemos suerte en esta marina los viernes, hoy es viernes, hay Barbacoa para navegantes, es gratis, y nos apuntamos, después de 8 días en el mar, apetece charlar con alguien más que tu pareja. Aunque el inglés australiano nos resulta al principio duro de entender. Algunos navegantes locales nos empiezan a contar cosas interesantes y sitios donde no debemos dejar de ir. Tendremos un par de visitas a bordo de navegantes con ganas de ilustrarnos.
Después de una buena noche durmiendo amarraditos, la primera vez desde hace meses. Una subida al palo con cuchillo a cortar los restos de vela, no sé si los restos darán, para hace unas bolsas. Al cabo de un par de horas ya tenemos la nueva vela montada, de nuevo listos para navegar.
En Bundaberg no hay prácticamente nada, el pueblo esta a varios km, y hay que ir en coche, la marina pone una furgoneta e iremos en un par de días a aprovisionarnos. Primera parada mercadillo local, aqui descubrimos uno de los snack preferidos de los australianos, carne seca, le llaman Jerki, la hay de todo. La que más me llamao la atencion es la de cocodrilo y la de canguro. Me las comí de los dos.
Preguntamos por los canguros, y la respuesta: hay millones y están en todas partes, mirad detrás de la marina, y en el campo los veréis, y allí estaban a menos de 500m de dónde atracamos había unos 60, tumbados paciendo tranquilamente. Confirmado estamos en Australia, ya que sólo en este continente hay canguros.
Hoy nos apetece estirar las piernas, y vamos andando varios km hasta un cruce de carreteras que hay un super, a comprar fruta. Primer encuentro con los locales, la señora de delante nuestro en la caja, al darse cuenta que somos extranjeros ya nos hace mil preguntas sobre nuestras aventuras, ella navega con su marido, luego nos la encontramos en un café y retomamos la conversación volveremos a vernos en otras ocasiones.
Los australianos son muy simpáticos, y nos tratan muy bien como visitantes.
En la visita al supermercado es, dónde empieza la aventura de descubrir las marcas y lo que tienen, vamos a la tienda de licores, aquí el vino, la cerveza y todo se venden en tiendas exclusivas y con acceso diferente del supermercado, aunque estén uno al lado del otro. Vamos acompañados de un navegante australiano, Steve y empezamos a aprender de regiones, tipos de vino y marcas y también de cerveza. ¡Primera y excitante compra¡ Aquí llegamos con mucho más alcohol de lo que nos autorizan las reglas, que son las mismas que si llegas en avión, y nos han precintado el cofre que usamos de bodega! En realidad, no nos importa, es vino neozelandés que nos beberemos cuando salgamos de Australia en unos meses.

Empezamos a navegar hacia el sur. Hacia Brisbane, está a unas 180nm, 300km, pero lo haremos en varias etapas.
Hay la opción de ir por mar abierto o pasar por un rio que separa una isla llamada Fraser, que es un parque nacional.
Primera parada, excursión a ver la isla. Cómo en algunos sitios, tiene el nombre ingles cambiado al aborigen K’gari, dicen que es la isla de arena más grande del mundo. https://www.fraserisland.net/
En Australia hay un montón de animales peligrosos, de los que te pueden matar también, ya os los iremos contando, el primero que veremos es el Dingo, una especia de perro salvaje. Al desembarcar con nuestro bote, la playa que da a un resort, esta vallada, para que los dingos no vayan al resort. Letreros que avisan que lleves un palo para defenderte y estes atento.
Nos apuntamos a una excursión organizada en bus 4×4, visitamos y nos bañamos en un lago y luego nos llevan a la famosa playa, la 75 mile beach, que técnicamente es una autopista, con velocidad de 110km por hora permitida y hasta el bus circula a esa velocidad!
Hay cientos de pick ups y 4×4 de gente que va a acampar en la playa, pero nadie se baña. Esta lleno de tiburones blancos. A la playa van a acampar, hacer excursiones andando o pescar, pero nada de meterse en el mar. Aunque este a 23ºC, ni los pies. ¡A chapotear al riachuelo!
Vemos, restos de un naufragio, (veremos muchos en este viaje), dingos, avionetas aterrizando en la playa, bosques bastante impresionantes, miles de excursionistas. Todos con 4×4 super preparados, para estas aventuras.
Seguimos hacia el Sur, siguiente parada, es un pueblecito que se llama Tincan bay.
Este tramo lo hemos hecho por el rio que separa Australia de la Isla Fraser, pero para salir al océano hay que hacerlo por el río.
Aquí tenemos un reto nuevo, aprender a salir al mar esquivando las barras de arena que se forman en las salidas de los ríos.
También descubrimos, que, en esta zona de Australia, en primavera, que es cuando llegamos, TODAS las tardes hay tormenta con fuerte aparato eléctrico, es decir, miles de rayos. Eso es de lo que mas miedo nos da. Ponemos nuestras masas, son cables eléctricos desde los obenques y el palo, conectados con placas de bronce porosas, sumergidas 1.5m en el agua, y esperamos que en caso de que nos caiga un rayo hagan algo.
Cada día aprendemos cosas, una de las mas curiosas es el servicio de Volunteer Marine Rescue, es una organización privada, gestionada mayormente por jubilados, que están en todos los pueblos de costa de Australia.
Son los únicos en escucha en la radio VHF, Coast Guard, no suele contestar, la Navy tampoco. Es una organización civil. En Tin Can bay, fuimos a preguntarles por la barra de salida, y en la oficina, ¡¡un domingo por la mañana había 27 personas de uniforme!! Nos dieron las explicaciones (luego descubrimos que erróneas) y nos fuimos a fondear cerca de la bocana, para salir con la primera marea alta del día siguiente. Es un poco diferente eso de no salir cuando quieres, si no sólo cuando puedes.
No es solo que la marea debe estar alta a favor del viento, es que, además, no debe haber ni mucho viento ni mucha ola, pues se montan olas rompientes y sencillamente es impracticable, no es extraño tener que espera varios días para poder salir por uno de estos waterways.
Otra particularidad de Marine Rescue, es que como aquí es tan peligroso navegar, la mayoría de los locales, se registran por radio o por telf. A la salida, das características de barco y destino y hora de llegada. Si está lejos te piden que comuniques a puntos de control en la ruta, Y avisan a donde vas, si no llegas a la hora establecida y no respondes a la radio salen a buscarte. Impresionante.
Siguiente parada Mooloolaba, menudo nombre, sitio muy bonito, mitad pescadores, mitad residencial y turístico
No es un puerto, es de nuevo un rio, con su entrada y sus bancos de arena. Emociones si tiene.
Nuestros amigos australianos vuelven a estar aquí y nos vamos a cenar, otra pareja que nos acompaña y ella se ofrece a llevarnos de excursión y conocer mercado local, zonas residenciales de Noosaheads, lo pasamos muy bien con Magda y aprendimos un poco más de cómo viven los locales.
Primea flota de pescadores, y visita a una pescadería! Que raro es ver eso por el mundo.
En las marinas locales, te piden un seguro de responsabilidad civil emitido en Australia, no vale el de nuestra póliza europea, Nos toca hacer uno nuevo. Los clubes y marinas buenas exigen una RC de 20M de AUD, unos 12M de euros, es una barbaridad, pero no nos queda mas remedio si queremos entrar en una marina. o sacar el barco del agua. Y para conectar a tierra la luz, o compras un cable homologado y certificado, o llevas el tuyo al electricista homologado para que te ponga una etiqueta y te cobre. Nuestro cable ya lleva las de Nueva Zelanda y ahora las de Australia, veremos cuantas nos faltan.
Después de 4 días seguimos hacia el sur ya destino la bahía de Moreton. Es la bahía donde desemboca el rio Brisbane, la ciudad esta 15km rio arriba. Esta bahía es enorme, más de 40millas de largo y 20 de ancho. Pero solo se puede navegar por los caneles balizados, el 90% de la superficie no tiene fondo, menos de 1m en marea baja.
Fondeamos en Bribe island, otro encontronazo, uno local que no sabe fondear, garrea y se nos echa encima, como siempre cuando estamos durmiendo. Unos gritos y se fue. Por suerte no rompimos nada. Tenemos emociones hasta durmiendo.
Vamos tierra a comer como los locales. Eso consiste en que vas a un take away y a una de la muchas mesas que hay en los parques públicos. Esta vez el menú es de lujo, ostras y langostinos. Pasamos unos días yendo de isla en isla, por la bahía, es feo, el agua es oscura, marrón, y da miedo bañarse.

Recibimos la visita de Tania Balil, que vive en Australia desde hace 20 años, Con ella visitamos un zoo para ver todos esos famosos animales que no habíamos visto nunca, Koalas, ornitorrincos, emús, Wombat, el demonio de Tasmania, el Kookaburra, wallaby y como no canguros,
Vino a navegar con nosotros a otra zona de Moreton bay, la isla de Tangalooma, la mas famosa de la bahía, la única con agua un poco clara. Han hundido una serie de barcos, y todos los navegantes de la bahía, y los turoperadores traen a sus clientes a bañarse aquí, Esta parte está muy bien, pero muy masificada.
Nuestra siguiente parada es en Brisbane, subimos por el río unas 10 millas. El río cruza la ciudad y es la arteria principal de comunicación, a ambos lados hay casa o bloques de apartamentos muy espectaculares y cuidados. La ciudad va a ser sede de los juegos olímpicos de 2032, pero da la sensación de que ya están preparados para celebrarlos mañana. A nosotros nos ha encantado.
Aquí os dejamos algunas fotos de nuestra primera visita a Brisbane.
Seguiremos……




Bon dia, Joaquim i Mónica. Estic al·lucinant llegint el vostre reportatge tan interessant sobre Australia. Es nota que teniu molta experiencia d’anar pel món, després de tant de temps navegant. Moltes gràcies per com ho expliqueu, facilitant-nos el coneixement de tants llocs increibles. Mes material pel llibre que escriureu quan finalitzeu el Periple.
Molta sort en les seguents navegacions…i moltes gràcies per fer-nos partíceps de les vostres aventures.
Forta abraçada,
Andreu Palomo
Hola, lo de Austria es realmente un aventura….. entre todo lo que os piden y todos los animales que hay sueltos…… jajajajajja. Seguro que lo habéis disfrutado muchísimo.
Que tal las ostras y los langostinos Australianos???
Con ganas de leer mucho más. Bss
Hola, no sé si os llegará dos veces jajajaja.
Lo de Australia realmente es una verdadera aventura. Entre todos los papeleos, lo de la comida y los animales…… Seguro que lo habéis disfrutado!!!!
Que tal las ostras y langostinos australianos????
Beso fuerte a los dos!!!
jaja, así es mas largo.
Las ostras no estan nada mal, las hemos disfrutado. Pero Australia no nos ha tratado muy bien, la navegación muy dura e incomoda y hemos tenido algunos contratiempos. Ya os contaremos en los próximos posts.
Beso enorme a todos !!!
que aventura!!!!
soperabrazo
Es una passada veure lo bé que us apapteu a totes les circumstàncies que us aneu trobant. Molta sort !
Moltes Gracies Lluis. Ja saps de que va, segur que tú també ho has de Fer en les teves aventures !
Llegits els post 138 i 139 i torno adornar-me’n del valor que mostreu, com gaudiu de la experiencia i com aneu superant les dificultats (avaries, genoves trinxats, permisos, inspeccions, noves assegurances de RC….) Bufffff……..El mariner i el vaixell són de la mateixa pell.