Como decía en mi último post, no hemos circunnavegado las islas, eso habría sido un tour de unas 2.800nm.

Hemos decidido navegar sólo por los sitios más bonitos de la isla norte, The Bay of Islands, el Golfo de Hauraki, y The great Barrier Island. Unas 350nm.

https://www.newzealand.com/nz/bay-of-islands/

https://www.newzealand.com/nz/feature/hauraki-gulf-and-islands/

https://www.greatbarrierislandtourism.co.nz/

Llegamos a Las Islas de la Bahía, en noviembre, y navegamos un poquito hacia el sur hasta Whangarei, que es un pueblo que esta 20millas rio arriba. Nos pareció un buen sitio para dejar el barco cuando vamos a casa, pues está alejado del mar, y aunque aquí es verano y suele hacer bueno, tienen historial de tsunamis, y estar lejos del mar es lo más seguro en caso de que se produzca alguno, como ya pasó el año anterior.

Lo dejamos amarrado de una forma peculiar, cómo no lo habíamos hecho nunca. Amarrado entre pilares, uno a proa rio arriba y otro río abajo en popa. Era muy barato.

Esto tiene una parte negativa, y es que dejar el barco en un río que se calienta mucho en verano hace que le crezcan todo tipo de caracolillo en el casco. Tanto que en la marina nos dijeron que antes de maniobrar bajásemos a ver cómo está la hélice, y resulto que no se veía, era una pelota del tamaño de un balón grande, pero de caracolillo y algas. Me tocó bucear mas de una hora en un agua sucia, para limpiarlo. De no haberlo hecho no hubiera ni girado.

Luego mas abajo del río, casi en la desembocadura, con el agua un poco más limpia, pero muy verde y bastante corriente, necesitaré otras 2 inmersiones para acabar de limpiar el casco y poder navegar. Os dejo una foto que nos hicieron cuando pasábamos por debajo del puente de acceso a Whangarei.

Whangarei es un buen sitio para hacer cosas en el barco, hay de todo, veleros, mecánicos, riggers, esta todo accesible en bici desde la marina. De paso aprovechamos para comprar lo que pesa, ya que al super vamos andando. Provisioning.

Vamos hacia el sur, viento de través, mar plana, una delicia, en un rato nos plantamos en Kuwau, un conjunto de islas antes de llegar a la bahía de Hauraki, con muchos fondeaderos. Nos encontramos a nuestros amigos Miguel y Carmen, del Aliena, ellos van hacia el norte, nos cruzamos una vez más nuestras estelas. Y nos volveremos a ver en unas semanas, ellos están en su tercera vuelta al mundo, nos llevan mucha ventaja. Saben mucho y siempre aprendemos algo de ellos.

Por fin llegamos a Hauraki, es el golfo en dónde está Auckland, la llamada ciudad de las velas.

Y tienen razón para ello, siempre vemos barcos a vela navegando, da igual el día o la noche, siempre hay alguien, y el tiempo que haga tampoco les importa.

Fondeamos en una bahía que esta relativamente cerca del centro, a un paseo en bici. Otra vez encontramos amigos, Helen y Steve, del Cerulean, son Kiwis y nos dan mucha información muy útil de a dónde ir y que ver. Nuestra idea era conocer algunas islas antes, pero se celebra el Salón Náutico de Auckland y queremos verlo.

El salón es pequeño, hay más barcos de motor que de vela, pero muy interesante, no hace muy bueno, llueve y eso hace que no esté demasiado animado. A nosotros nos divierte mucho y aprovechamos para contactar con proveedores de cosas que queremos comprar.  Nos sorprende que no haya astilleros locales de barcos de vela. Los veleros y catamaranes son todos europeos, y los de Leopard, que son surafricanos.

Una de las cosas especiales que pudimos hacer, fue visitar dos de los barcos transoceánicos de Peter Blake, el Lion y el Steinlager, este ketch ganó en su época todas las regatas en las que participó, Sidney Hobard,  Withbread, etc. Para los mitómanos como nosotros sentarse a la mesa de cartas, me hizo revivir cuando les seguía por revistas náuticas hace 40 años.-

Un tour a pie por la ciudad nos confirma que no es tan pequeña, que es muy empinada, esta muy animada y hay muchos restaurantes, bares y tiendas. Hay apartamentos supermodernos, y casas clásicas que intentan preservar, varios barrios interesantes. La disfrutamos mucho.

El primer contacto con Auckland nos ha gustado mucho y nos ha sabido a poco, pero ya volveremos.

Vamos a Wahieke, es la isla mas famosa y visitada del golfo de Hauraki, antes centro hippie, hoy está lleno de residencias de alto nivel. Hay una docena de bodegas con viñedos y eso la hace muy particular. Está a menos de 12 millas de Auckland, navegando siempre viendo otras islas, bahías muchos barquitos a vela, prados y casas bonitas, a nuestro alrededor.

Una parada en Panui, nos encontramos de nuevo con amigos, ahora son Lars y Suzannne del Seawind, cena a bordo para celebrar el reencuentro y contarnos nuestros planes para este año. Ellos se quedan un año entero. Nosotros ya no volveremos a Nueva Zelanda, sabemos que hay muy pocas posibilidades de volvernos a reencontrar, pero nos despedimos cómo si nos fuéramos a ver en unas semanas.

En Wahieke, se está muy bien, tienen fondeaderos en todos los lados, así que sólo hay que escoger el lado por donde no sopla para ir allí y estar tranquilo.

Vamos a una cala llamada Oneroa, es bonita, muchos barcos y el fin de semana somos mas de cien, pero cabrían el doble o más. Algunos conocidos. Ya es raro conocer gente tan lejos de casa.

No hay pantalán, hay que desembarcar en la playa, y eso tiene su miga, la línea del borde del mar, según sea mara baja o marea alta, que son unos 2m, tiene en la playa una distancia de mas de 50m. Eso significa que si vamos en marea alta y regresamos en marea baja tendremos que arrastrar el bote 50m por la playa en bajada hacia el agua, pero si es al revés hay que tirar hacia arriba, o tendremos que bañarnos. El agua esta a 18ºC un poco fresquita. Nuestro bote tiene ruedas, pero hemos comprado un motor nuevo mas potente y pesa un poco más. Es un esfuerzo importante, el conjunto pesa casi 120kgs.

Oneroa es como la capital de la isla, tiene un minisúper, tres tiendas de ropa, alguna galería de arte, una tienda de delicatessen, un supercentro cultural y varios restaurantes y bares.

Aquí tomamos un bus para hacer un tour por la isla y aprovechamos a visitar varias bodegas.

Primera parada en la playa de Onetangui, muy interesante ver cómo los propietarios de las casas frente al mar tienen sus lanchas en el jardín, y éstas tienen ruedas gigantes eléctricas para ir hasta el mar, sin necesidad de remolque o coche que las arrastre. Luego las veremos en muchos sitios.

En esta playa en un café estuve charlando con una pareja de maoríes, me llamaron la atención sus tatuajes y les pregunté por ellos. Se sintieron halagados y me contaron los motivos de algunos de ellos. El que el lleva en la cara, representa a su hermano fallecido, así cuando el se mira en el espejo, puede ver siempre a su hermano, bueno según él. Si hay algo que defina a los neozelandeses, es su amabilidad, y menos mal, porque su inglés es difícil de entender, y muy a menudo les tenemos que pedir que nos repitan lo dicho.

Visitamos varias bodegas, son muy bonitos los restaurantes y bares dónde se hacen las catas. Los vinos no están mal, nos gusta el Pinot Gris, que es un blanco. Los tintos, suelen ser una región de la isla sur, Central Otago, o de Malborough, al norte de la isla sur.

En la segunda bodega, Batch Winery nos quedamos a comer, está en lo más alto de la isla y las vistas la comida son excepcionales.

Nos quedan fuerzas para visitar otra bodega, Mulbrick Vineyard, pero no para una cata. aquí viene mucha gente a ver la puesta de sol, se entiende, al fondo la ciudad de Auckland y en medio bahías, islas, calas, barquitos. Es tan idílico como las fotos lo muestran.

Somos los de la última ruta del bus turístico, que acaba su recorrido en el muelle del ferry, pero no es ahí dónde queremos ir.  El conductor es muy amable y nos acerca hasta dónde dejamos nuestro bote en ruta privada de bus turístico para Mónica y para mí.

Seguimos navegando y visitamos varios fondeos, en otra ocasión fondeamos en un lugar llamado Mann O War, es una playa en la que llegas a la bodega con el bote, esta vez vamos acompañados de nuestros amigos de Israel, Avi y Liat, hacemos una cata juntos y disfrutamos de una comida bajo olivos en una playa bastante elegante. Aquí, un día Mónica se baña, y unos amigos nos comentan que valiente es, ella responde:  no está tan fría. Pero ellos dicen, no es por la temperatura del agua, es que aquí se han visto tiburones blancos. Al día siguiente, estando yo concentrado en una siesta, me despiertan los gritos de Mónica, ha visto saltar un tiburón blanco cerca de la popa. Uy que difícil esta lo del baño en este país.

Regresamos Auckland, mi sobrina Sofia y su marido Pablo, están en viaje de novios, aprovechan a visitarnos y nos permiten disfrutar con ellos casi dos días.

Esta vez, nos quedamos en Westhaven Marina, una marina gigantesca con mas de 500 barcos, que está en el centro de la ciudad.

En el muelle que nos toca, esta el Royal New Zealand Yacht Squadron, que es el club que defiende la copa América, pero que decidieron hacerlo en Barcelona, en lugar de sus aguas, por aquello del dinero y los sponsors.

El acceso al Club es abierto, nos dejan ir al bar, ver su impresionante colección de trofeos y la auténtica America’s Cup. El club organiza regatas 4 o 5 días por semana, Un miércoles, por ejemplo,  a las 17.00 salen a regatear hasta que anochece, luego les veremos muchas más veces. Ese. día nos cruzamos con una regata con más de 50 barcos. Es impresionante y como ex regatistas nos da mucha envidia.

Llegan Sofia y Pablo, hacemos una pequeña excursión para ver Auckland desde el mar y visitar una isla que está cerca, Rangioto.

Toca visita por la ciudad, haciendo el turista y por supuesto visitando la Sky tower.

En Auckland hay dos museos interesantes, el de la Guerra, dónde hay muchas referencias a las participaciones de los neozelandeses en las guerras mundiales y de África.  Nos recordó cuando visitamos los campos de batalla de Gallipoli en Turquía, llenos de cementerios de australianos y neozelandeses.

Mención aparte es el muso marítimo, lo pasamos muy bien, viendo desde originales de canoas tradicionales, hasta los barcos del héroe local Peter Blake o los mas recientes barcos ganadores de la emérica’s Cup.

Ya dejamos Auckland, pero el viento no nos es propicio y nos esperamos un día fondeados en una islita llamada Rakino, al día siguiente y en rumbo directo hacemos las 40millas hasta Great Barrier Island. Otra casualidad, durante el trayecto nos encontramos con amigos americanos, el Freya de Tod y Susan, que volveremos a encontrar unas semanas mas tarde. Resulta muy divertido navegar en aguas desconocidas, pero ir encontrando barcos que hemos conocido meses atrás en Polinesia. Ya nos pasó en Bahamas, que reencontrábamos amigos americanos.

En Great Barrier Island, en verano está plagado de barcos, ahora no, además nos va a pillar unos días de mal tiempo, con mucho viento y mucha lluvia. No me importa, me he comprado un aparatito para que nos podáis seguir y ver nuestra ruta y las condiciones meteorológicas que teníamos. Así que voy a aprovechar e instalar y aprender a manejarlo. SI queréis seguir nuestra ruta en tiempo real seguid este enlace: http://Https://forecast.predictwind.com/tracking/display/SV-PlanB

El sitio es espectacular, muchos fondeaderos, protegidos y muy verde, casi sin casas, es un parque natural y está todo muy cuidado.

Dónde desembarca el ferry, y hay un pequeño muelle se llama Port Fitzroy, el nombre le viene del que fue el segundo gobernador de Nueva Zelanda, en 1843, pero que fue famoso por ser el capitán del Beagle que con Darwin a bordo hicieron el famoso viaje de circunnavegación y durante el cual también visitaron Nueva Zelanda en 1835.

Dicen que se ven orcas, pingüinos y tiburones martillo, no tenemos suerte y no vemos nada de eso.

Se nos acaba el tiempo, el 15 de abril tenemos que estar de nuevo en la Bay of Islands. Nuestro barco requiere mantenimiento, y aunque muchas son cosas pequeñas que nos hacemos nosotros mismos, ahora nos toca desmontar y pegar de nuevo todos los cristales del salón, eso son palabras mayores y para eso hemos contratado los servicios de un astillero. Nos esperan.

Claro que cuando te esperan el viento no es a favor, y tengo que navegar mucho a motor. Demás en la bahía te piden que llegues con es casco limpio si vienes del sur. Son un poco especiales aquí con las normas de bioseguridad y me toca parar bucear una hora y pico y seguir (no me sirvió de nada, no me lo preguntaron). Total, llegamos a las 02.00 am fresquito.

En 15 días nos han dejado el barco impecable, de paso hemos hecho otras cosas menores, en el compresor de buceo, el generador, desmontar el molinete para cambiar rodamientos y retenes, poner unos aforadores nuevos y cambiar un portillo roto.

Este año he decidido no sacar el barco del agua y no pintar el antifouling, me dijeron los de la marca de pinturas que, si rascaba bien el caracolillo, podía pasar una temporada más. Pero eso ha supuesto otras 5 inmersiones de 1,5 hrs o más cada una. Total, en Nueva Zelanda no me ha bañado, no he buceado para ver cosas, pero he hecho 9 inmersiones y he estado mas de 11 horas bajo el agua limpiado el casco. Para eso hay que ir a zonas marcadas en la carta como in water cleaning station. Creo que la próxima vez ahorraré en otra cosa.

Conseguimos tenerlo todo a punto para la segunda semana de mayo, aquí estamos en otoño y las noches empiezan a ser frescas, llegamos a 9C, tenemos ganas de subir, ir hacia el norte a los trópicos, a Fiji, que está a 1.200nm

Esta Marina, es lugar de llegada y salida del país, están las aduanas y todos los servicios. Nos concentramos una buena cantidad de barcos.

Por esa razón se organizan sesiones de preparación para la travesía de meteorología, o de presentaciones de marinas de Fiji. También los rallies que agrupan una parte de la flota salen desde aquí y nos apuntamos a algunas de sus sesiones informativas.

Estamos a punto, ahora sólo hace falta una ventana de buen tiempo para poder zarpar.

Ya os contaremos como nos ha ido.

 

 

 

Print Friendly, PDF & Email
CatalàEnglishFrançaisEspañol
A %d blogueros les gusta esto: