Después de un paréntesis navideño, en el que nos hemos vuelto a España, regresamos compartiendo nuestro periplo.
Dije al empezar la ruta por el Caribe, que lo haríamos por países, y desde que empezamos en Grenada y empezamos a navegar hacia el norte por las Antillas menores de barlovento, cada isla o conjunto de islas, era un país.
Llegamos a Martinica, a la costa sur oeste a Le Marin, dónde dejamos al Plan B, un mes y medio en una marina. La navegación no tuvo ninguna épica, un par de bordos ciñendo con viento de 15 nudos, es una maravilla. Le Marin es un centro náutico de primer nivel, con una marina para 1000 barcos, y boyas para otros 300, y además fondeados suele haber mas de 500. Así que hay todo tipo de servicios. La Marina tiene mucho ambiente, los domingos mercadillo de segunda mano de piezas y recambios, muchos franceses salen a vender sus tesoros.
Martinica, Guadalupe y una parte de Saint Martin, (que está a unas 150 millas al norte), son territorios franceses, no son colonias, forman parte de los territorios de ultramar, como otros que tienen en el Pacífico, el Indico o en Terranova.
No están juntas, tienen intercaladas otras islas, paradójicamente de habla y cultura inglesa. Entre Martinica y Guadalupe, se encuentra Dominica, que os hablaremos de ella mas adelante, y entre Guadalupe y Saint Martin, se encuentran Antigua y Barbuda, Montserrrat, St Kitts and Nevis. Y algunas más.
Aquí todo va en Euros, en francés, además del creole y muy poco inglés difícil de entender.
Lo que mas sorprende es la facilidad de los trámites de entrada, tienen unos ordenadores de aduanas en los que rellenas tú mismo los datos del barco, tripulación y de dónde vienes y ya está. Te lo imprimes en la impresora anexa y el que esta cerca te pone un sello, le pagas un par de euros y ya está, Estos ordenadores están en los sitios más variados, un quiosco de esos que venden helado y sándwiches, la capitanía de un puerto, una tienda de repuestos náuticos o la gasolinera del puerto. Es muy práctico, un poco pesado porque no guarda los datos y debes rellenar todo cada vez, pero bastante fácil, si no hay cola. En ese caso haces amigos que como tu llegan o zarpan.
Estar en Francia, es un poco sorprendente, de repente todo funciona a estándar europeos, y el surtido del supermercado ¡¡ tiene de todo! Lamentablemente los precios también.
Martinica es la mas grande de las Islas del Caribe, los indígenas les llamaban la isla de las flores. Ahora yo la llamaría de los coches, esta llena de ellos y trasladarse es muy pesado por el tráfico que tiene. Pero flores si tiene:
Martinica es destino de muchas regatas (la más famosa la Minitransat) y una de ellas este año ha sido el Grand Prix del Atlántico, (desde Las Palmas de Gran Canaria) que organiza la regata Skipper. Así que no encontramos con su dueño, director y viejo amigo nuestro Enrique Curt, que vino a comer a bordo y tuvimos la oportunidad de recordar viejos tiempos.

Gracias a él conocimos a Armando Guilarte, un vasco que hace muchos años que navega y chartea por el Caribe, es un gran conocedor de estas aguas e incluso a escrito una guía muy interesante de todo el Caribe. Entre sus aficiones edita videos de como desenvolverse en un barco, como fondear, reparar el fueraborda, y se me ocurrió decirle que ahora cada vez es más difícil encontrar sitios libres de fondeo, que lo que te sueles encontrar es un campo de boyas y que hay que aprender a amarrarse a ellas. Total, al día siguiente nos convertimos en sus actores del video. Espero que no quedemos mal.
Hemos tenido la visita de mis hijos Luis y Laura y sus parejas, Mireia y Glen. Nos hacía muchísima ilusión que vieran de cerca este tipo de vida nómada que llevamos.
A ellos les ha permitido disfrutar de unas vacaciones invernales completamente inusuales. Hemos sacado todos los juguetes Y Glen además se ha traído los suyos, los Kites y el surf. Y los hemos podido usar todos.
A nosotros además de la satisfacción de tenerlos a bordo, descubrir las facetas musicales de Mireia y sus grandes dotes para el canto y la música ha sido una gozada. Incluso nos ha dado algunas clases. Como lo ha sido observar la pirueta de Kite de Glen, y las caras de sorpresa de todos cuando encontramos una tortuga nadando cerca nuestro.
Como casi todas las islas del caribe, sólo hay fondeos en la parte del oeste, en el este hay muchos arrecifes y el mar y los alisios pegan mucho, así que la navegación es muy plácida a sotavento y hay que estar preparado para el paso entre islas, el viento se acanala y parece que de repente han abierto la puerta y a veces puede subir a 40 nudos, así que hay que estar atentos.
Entre las cosas curiosas, tuvimos la suerte de poder ver navegar a una Yola. Las Yolas son barcos sin quilla, de vela cuadrada, Para aparejar el palo y vela, las vuelcan en la orilla. Son manejados por una tripulación muy numerosa mas de 15 a veces, que usan unos troncos como soporte para mantener el barco adrizado. Tienen que hacer algunas piruetas y no es raro que de vez en cuando pierdan algún tripulante. Para virar tienen que pasar los palos que estan atravesados al casco para compensar la fuerza de la vela, no es una maniobra nada fácil. Son muy vistosas y muy rápidas. los locales las usan ahora sólo para competir entre ellos.
Y cómo no, nuestra vida social y reencuentro con nuestros amigos del Oroboro, Yuka y Francesco:

Martinica hay tres cosas remarcables:
Las calas del sur, muy bonitas, un poco masificadas con aguas trasparentes y tortugas
Saint Pierre, es una ciudad al norte, fue la capital hasta que en septiembre de 1902 el volcán, Mt. Peleë, que está detrás erupcionó y lo arrasó todo. Murieron casi 30.000 ( solo sobrevivieron 2) y se hundieron todos los barcos que estaban en la bahía. En su tiempo llego a ser “El París del Caribe” por su vida social, la riqueza de sus plantaciones de azúcar café y cacao. Por su teatro y la bulliciosa vida que había alrededor del puerto. Ahora no queda nada de eso. La Capital se trasladó a Fort de France, y ahora vamos a visitar las ruinas, alguna plantación cerca y a hacer trekking para subir al Volcán.
Y el interior, con sus flores montañas, valles.
La capital es una ciudad mediana, con muchas tiendas y servicios, pero demasiado ruidosa y poco atractiva para nosotros. Tiene una biblioteca chula.


Entre els nens, el Curt i les Yoles……. quina activitat, feu molt bona cara i cada cop et queden millor els posts. Aqui al Pirineu esperant noves nevades i confinats per casa, però amb salut i moltes ganes! No pareu d’explicar-nos la vostra vida que ens omple de llum!! Salut ara més que mai!
Com sempre, molt contents d’anar-vos seguint i de veure com ho gaudiu i assaboriu. Cuideu-vos que també us arribarà la porqueria aquesta del coronavirus; si més no preneu precaucions. Ja us suposo al corrent del marro que tenim per aquí.
Un petó pel Luisete i la Laura; i per vosaltres dos una gran abraçada..
me encanta ver vuestros relatos en estos paraisos, de los que aun conservo algunos recuerdos de mis estancias por estas tierras que son preciosas.
os animo a seguir contando vuestras aventuras