Hemos estado mas de dos meses en Salvador de Bahía, con sus correspondientes excursiones y hemos recibido las visitas de mis hijos Joaquín y Luis, y de mi sobrino Santi.

Una de las razones de esperar tanto tiempo, ha sido esperar  a que llegaran los vientos del sur y las corrientes a favor. Pero tampoco podemos llegar al Caribe antes de que se acabe la temporada de huracanes, que no lo hace hasta  Noviembre. Además desde aqui hasta el caribe hay muy pocos sitios buenos para parar.

Nos faltan hasta el Caribe, a Trinidad, que es la isla más al sur, más de 2.800 millas, que es como cruzar un océano, y mas largo que todo el ancho del mediterráneo más el mar negro hasta Odessa. Un montón de millas.

Lógicamente queremos hacerlas con la climatología favorable.

La intención es hacerlo en 6 etapas, una primera desde Salvador a Recife, son 400 millas.

Una cortita desde Salvador a Joao Pessoa, cerca de Natal, unas 90 millas.

Otra desde Joao Pessoa a Fortaleza, de 375 millas y por fin la larga desde Fortaleza a Korou en Guyana Francesa, de 1.100 millas.

A partir de aquí nos quedarán otras 1.200, pero seguramente pararemos en Surinam y Guyana, así que se quedarán en unas tres etapas 380 cada una, pero ya veremos.

Ahora ya no hay mucha meteorología que estudiar, los vientos son siempre del este o del sur este, sólo evitar que no nos pille un frente frío del sur, ya que entonces los vientos y las olas serán muy fuertes. Hemos vivido varios en Salvador y son fuertes de verdad, un día las olas dentro de la Bahía superaron los 3 metros.!

Preparamos el barco, como ya conté en otro post. Mónica deja preparada comida fácil de calentar, como pollo al curry y alguna cosa más. Revisamos la seguridad, ponemos la ropa de navegar a punto, ¡últimas compras, gasoil y agua a tope y listos!

La primera etapa es la más complicada, ya que una vez lleguemos a  Recife, habremos  empezado a “doblar la esquina” de Brasil. Quedaremos fuera de la influencia de los frentes del sur, y navegaremos con los vientos alisios del este, y con corrientes a favor. El tiempo será mas seco y dejará de llover. Ha llovido casi cada día durante dos meses.

La primera travesía, ha empezado dura, con vientos de proa, y haciendo bordos para alejarnos de la costa. Sabíamos que iba a ser así.

Hemos decidido navegar dónde la línea de fondo del océano está a más de 1000 metros de profundidad, ya que, si no está lleno de pesqueros que no tienen AIS, algunos son tan pequeños y de madera, que no los vemos en el radar, y otros no llevan ni luces. Así que nos vamos a alejar a mas de 30 millas de la costa., algunas veces iremos a mas de 100.

Estas son las pantallas que vemos por la noche dentro, desde dentro.

Existe un tipo especial de barquitas de pesca, se llaman Jangadas, tienen el francobordo de un patin catalán, es decir son muy bajitas y planas, ya que cuando no navegan las varan en la playa. Es casi imposible verlas si no llevan la vela puesta, y sólo la ponen para salir al caladero y regresar.

Al Fondo Fortaleza, delante una Jangada

Es un pequeño rodeo, pero no hay alternativa. Safety first.

Al poco de salir, vimos ballenas, iban por la proa pero lejos, alguna cola, los chorros de agua. Lo suficiente para avisarnos que están allí, y hay que ir con los ojos bien abiertos. No dió tiempo a hacer la foto.

Esta primera parte sólo han sido 40 millas, pero con Fuerza 6 y olas de 3m, estos catamaranes se mueven mucho. ¡Tanto que me he mareado! . Y como siempre en estos casos, Mónica me hizo la guardia, me eché una buena siesta y recuperado.

Un par de olas nos han pasado por encima de la timonera. Menudo recibimiento nos ha hecho el océano, después de tantas semanas de domingueros.

Esperamos que no todo sea así, a mi me gusta navegar con tiempo duro, me crie con el mistral , y disfruto cuando el barco va a toda velocidad, y el viento fresco nos hace remontar el mar con potencia.

Pero ir chocando con las olas, y estando dentro de la coctelera que estos barcos se convierten con mar de proa, no es lo que más deseo.

Sólo fueron las primeras 15 horas, luego, el resto, mejoró mucho. Bueno es un decir, el mar ya no venía de proa, pero íbamos de chubasco en chubasco.

Os dejo con un video que explica un poco lo del movimiento……

Los chubascos los vemos en el radar, y si es de día lógicamente por esas inmensas nubes negras, cargaditas de lluvia. Traen vientos de 25 nudos, a veces llegan a 30. Complican navegar, si llevas vela para el viento normal, con el chubasco llevas demasiada, y podemos romper algo. Si adecuas el barco y velas para el chubasco, cuando pasa, te falta “trapo”, y te quedas parado.

El Plan B es un barco de crucero, y aunque la maniobra de rizos esta toda redirigida a la bañera, no podemos ir poniendo y quitando rizos a cada chubasco. Además, hay que ponerse proa al viento y perdemos tiempo, y por supuesto el que no está de guardia, se pega un susto con el ruido que hace todo cuando flamean velas, y las escotas parecen que quieren romper la cubierta a golpes.

Estas travesías de 300 millas y pico son poco mas de dos días, es decir dos noches en el mar, la primera duermes mal y la segunda estupendamente, pero cuando coges el ritmo, ya has llegado.

La primera etapa acabó en Recife. Llegada de noche, con mucha ola rompiendo en una bocana, que entonces nos pareció estrecha. De cerca ves que no es tan pequeña, pero no las tienes todas contigo cuando te acercas.

El nombre, os lo podéis imaginar, muchos arrecifes protegen la costa, pero da mucho respeto navegar por aquí, y mucho más cuando te acercas a la costa y ves rompientes a tu alrededor, ¡y te falta más de una milla para llegar a la bocana!

Parada corta, la ciudad no tiene mucho que ver, un fuerte, muchas iglesias, y alguna casa de colores en el casco histórico. En la parte nueva cientos de rascacielos. visitamos el mueso de cabezudos de carnaval.

La ciudad esta muy desorganizada, y aunque hay algún barrio que está bien, no resulta nada atractiva.

Lo que a mi me hace gracia es el nombre del estado, Pernambuco, asi que fondeamos en el iate clube de Pernambuco, que es lo mas sencillo, bueno cutre, del mundo. En realidad fondeamos en medio de la ria,

La ciudad bonita es Olinda, está a 6 km, la ciudad original que fundaron los portugueses aquí, antes que Recife. Con sus casas de colores, y muy bien conservada. Llovía mucho cuando la visitamos, y aun así la disfrutamos. En la última foto se ve Recife y sus rascacielos al fondo. Es un gran contraste entre ambas..

Aquí hubo bastante disputa con los holandeses, que gobernaron durante casi 24 años, así que tuvieron sus guerras allá por el 1600, una que perdieron los portugueses y la otra que ganaron.

No nos quedamos mas de tres días, el puerto es feo, sucio y huele mal.,Decidimos seguir subiendo.

La siguiente etapa es corta sólo de 85 millas hasta Joao Pessoa, rumbo norte.

Joao Pessoa es el punto mas al este de toda América, así que una vez pasado cabo Branco, además de hacia el norte iremos hacia el oeste.

La última parte, fue divertida, quería llegar a Joao Pessoa de día, y decidimos navegar tope.

Ese día Mónica me dejó apurar.

Empalmamos muchos chubascos, e íbamos con toda la vela, el mar se puso a favor, y durante muchas horas no bajamos de los 8-9 nudos. Alguna punta de 12 y pico.  Escotas de la mayor en la mano, y cuando carga la racha amollando (soltando) y cuando el viento baja, volver a cazar. Lo pasé en grande, y se me hizo corto.

Aunque lo mejor llegaría días después.

Joao Pessoa no tiene puerto, hay que entrar, una vez más,  en un rio, y remontar 4 millas anclamos, ya de noche delante de un club pequeñito. Marina Village. Mucha corriente y agua marrón. Vamos lo de siempre.

Al lado de la marina, está Jacaré un pequeño pueblo, los turistas, todos brasileros, vienen aquí a ver la puesta de sol, y a un personaje que toca el bolero de Ravel con un saxo desde una barca. Nosotros lo escuchábamos todos los días que estuvimos allí. Es exótico.

Varios días en Joao Pessoa, sobre todo con temas de burocracia, que os contaré en otro Post.

Ya os explicaré la burocracia de Brasil y como hemos sobrevivido a ello, pero cuando salgamos del país, no sea que alguien de la Marina o de La policía federal o de la Receita federal (aduanas), lo lea antes de hora, y tengamos un lío.

Antes de dejar Brasil, queríamos visitar la amazonia, y después de estudiarlo mucho, y ante la imposibilidad de ir en barco por el amazonas, hay 1.000 millas y es muy peligroso.  No hay sitios seguros para dejar el barco, e incluso navegando por el río tiene su riesgo. Asesinaron allí al mejor navegante neozelandés de todos los tiempos Peter Blake, para robarle unos prismáticos, cuando estaba en la cubierta de su barco. Hemos decidió ir en avión y lo haremos desde Fortaleza.

Así que una etapa de 380 millas hasta Fortaleza, aquí ya hemos cogido la “alfombra mágica”, que es como denominan a esta zona del litoral, viento y corriente a favor. Mínimo 20 nudos de viento y 2 de corriente. condiciones ideales para planear y surfear. Este video da una idea.

Hemos dejado a nuestros amigos del Oroboro en Joao Pessoa, nos reencontraremos en Fortaleza, ellos van a aprovechar estos días para hacer kite y surf.

Eso significa que en esta etapa no estamos obligados a navegar en conserva, y podemos navegar deprisa.

Hay que pasar una zona de poca profundidad, nos alejamos hasta 50 millas de la costa, un buen rodeo.

El viento sube, durante un día va de 20 a 25, y las rachas llegan a 30. Empezamos con un rizo, ya que salimos cuando anochecía y para navegar de noche siempre vamos un poco conservadores. Pero fuimos a tope.

El siguiente día por la noche el viento vuelve a subir, ya no baja de 30, las rachas a 37, así que dos rizos, (ya solo nos queda uno por poner).

Vamos en popa redonda, orejas de burro, se dice así cuando tienes una vela hacia una banda y otra hacia la otra. (en inglés Wing on Wing). EL barco va muy estable y muy deprisa, surfea muy a menudo.

Navegamos las 360 millas, (recortamos en algunos waypoints) en 45 horas, mas de 8 nudos de media. Y eso que la ultima hora fuimos a motor y solo a 6.

Puntas de 12 y alguna de 15. Temblaba todo, sobre todo bajando olas. Alguna pasaría de 3 metros y pico, pero no bajamos a medirlas.  Yo lo pase en grande. A Mónica no le gusta apurar tanto.

Alguna maniobra como trasluchar con 30 nudos, era nueva para nosotros, pero todo fue perfectamente.

De nuevo apurando para llegar a Fortaleza de día, y menos mal que lo hicimos así.

Fortaleza es muy peligroso, si fondeas tienes un 99% de posibilidades de que te atraquen, nada más llegar. Y es que la zona de fondeo esta al lado de un barrio de favelas. Nos han contado, que a un mismo barco les atracaron dos veces la misma noche.

Una vez en tierra, hasta la policía y la marina, nos han advertido que era seguro que nos atracarían si fondeábamos.¡Incluso delante de sus oficinas!

Lo sabíamos y nos hemos ido a un puerto privado propiedad de un hotel de lujo. Marina Park. Es caro pero la seguridad esta garantizada. Una vez más no hay opción.

El puerto lo comparte el hotel con un astillero, suena raro, pero es así.

Y la parte de la bocana que da al hotel la tenían bloqueada y cerrada con unas tuberías para petróleo. Tuvimos que primero llamar a gritos y por teléfono, y es que  no tienen radio. Luego esperar  a que viniera alguien. Por fin vino ese alguien , un  marinero en un bote deshinchado que djo que iba a buscar ayuda y nos guiaba en la entrada. Luego resultó que se quedó sin gasolina, le tuvimos que remolcar a que buscara gasolina y los ayudantes. Les vimos embarcar, luego desembarcar, eran muchos para un bote tan pequeño, así que fueron andando por el muelle, a ritmo local, lento. Al fin cuando los empleados del astillero bajaron los cabos y éstos se hundieron y pudimos pasar por encima, que es como saltar a la comba, en un canal super estrecho. casi un par de horas

Y al llegar a la marina, resulta que por un temporal, que sobrepasó el dique, les había destrozado los pantalanes y todavía no los habían podido reparar, asi que no  hay. Por ello hemos tenido que amarrar a unos pilares y usar un par de anclas para la proa. Y por supuesto el bote para saltar a tierra. Una aventurilla……

Luego ya allí, piscina de lujo y caipiriñas para celebrar Santa Mónica.

Dejamos al Plan B que descanse unos días , nos vamos a las Lençois Maranhenses y al Amazonas, ya os contaremos.

 

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