Hemos Llegado a USA a la costa de Carolina del Norte, a la altura de Cape Lookout, como referencia en el mar, y a las Poblaciones de Morehead y Beaufort en Tierra. Mirad el mapa, mas adelante iremos bavegando por la costa hasta la frontera con Canadá, hasta el Acadia National Park, en Maine:

Esta costa del Este de Estados Unidos es muy particular, es casi todo arena y marismas desde Florida hasta Long Island, Y desde Florida a Virginia, no hay ni una sola cala, dónde fondear y parar.

EL cuerpo de ingenieros del ejército americano, empezaron a construir  en 1824,  y ahora se ocupa de mantener la ICW, Intra Costal Warteway, un conjunto de canales que van desde Norfolk en Virginia Hasta el sur de Florida, y luego por el golfo de México hasta Texas más de 3000 nm, unos 4.800 km. Es una autopista acuática, atraviesa zonas vírgenes y desiertas y otras cruzas ciudades y zonas industriales. De vez en cuando hay salidas al mar, o porque hay un río o por que han hecho un inlet artificial.

Todos los puertos de entrada están en la desembocadura de un río, y suele haber mucho tráfico, comercial, pesquero y deportivo.

Nosotros escogimos Beaufort, porque está cerca de Raleigh, NC. Dónde vive nuestro amigo Kiku Vives, con quien habíamos navegado juntos muchas millas a bordo del PAPAYA, y nos hacía ilusión que él y su familia, Kate, Teo y Mia, pasaran unos días con nosotros.

Técnicamente no estábamos lo suficientemente al norte que nos pedía el seguro, le faltaban 36 millas para cambiar de latitud. Pero en caso de tormenta nos daba tiempo a ir un poco más al norte.

Primer encuentro con la cultura americana llegando en barco, es muy diferente a llegar en avión. Nosotros además lo hacíamos en plena pandemia mundial y con todas las fronteras cerradas y sin vuelos. Este país había prohibido los vuelos con Europa. Un poco inquietos si estábamos.

Fue al revés de como pensábamos, un Uber a Aduanas y nos preguntan que a que íbamos, con el sello de St Thomas, era suficiente, ya llevábamos 12 días en el país. No necesitábamos hacer ningún trámite. Nos preguntaron si teníamos un permiso de crucero y al decir que no, nos expidieron uno en 10 minutos. Eso además sin colas. No vinieron al barco, ni preguntaron si llevábamos comida, que, si llevábamos mucha, bebida, también mucha, comprada sin impuestos en el Caribe. Total, nada. Más fácil imposible. Tenemos 6 meses para estar en el país e ir a dónde queramos.

Aquí nos empiezan a sorprender cosas de los americanos que desconocíamos, a conducir les obligan a ir despacio, pero por mar van a todo lo que da el barco. Nos pasan lanchas a poca distancia a 30 nudos y te saludan, sin pensar que te acaban de pegar un meneo de cuidado con las olas que hacen. Hay que mantenerse alejados de los canales o no puedes estar a bordo.

Los barcos de vela son minoría y son pequeños, la ICW tiene puentes fijos con altura libre de 19 m. y los barcos son casi todos de menos de 42’- A motor hay de todo, de lanchitas a mega yates.

Les encantan las banderas, y ponen varias del país. El barco es sólo una manera de expresar su patriotismo. En pocos días es el 4 de julio y ese día se lucen de verdad. Y los partidarios de Trump los que más.

Esta y las próximas crónicas tendrán mucho de la vida marítima de este país que es muy rica en historias que a mi me han resultado especialmente interesantes de conocer.

Más al norte todavía más, ya que en nueva Inglaterra la economía se basará en la pesca y el comercio marítimo los primeros años de la historia de los USA.

El título del post se debe a que, en esta parte de la costa, que cómo he descrito en el post anterior, es muy baja y sin montañas es muy difícil navegar.

Se encuentran la corriente del golfo con aguas templadas, con la corriente helada que viene del norte de Labrador, más los ríos, la plataforma continental es muy larga, así que es poco profundo y se producen diferentes y muy fuertes corrientes. El agua es muy oscura y no se ve el fondo nunca. Si le añades las tormentas, que incluye huracanes durante el verano y las nieblas hacen de todo un cocotal perfecto para las desgracias marítimas. No había radar, ni sonda electrónica, ni cartas de detalle, y hasta el siglo XIX no sabían calcular la longitud, ya que los cronómetros no se empezaron a distribuir a barcos que no fueran de la marina británica hasta muy a finales del XVIII. Total, que no sabían cuando llegaban a la costa del “otro lado” del Atlántico, y con poca visibilidad y mal tiempo se la pegaban con facilidad.

En Sur África navegamos a lo largo de la costa de los naufragios, luego la costa de los esqueletos en Namibia y ahora esto. ¿No tentaremos demasiado a la suerte?

Tienen inventariados mas de 2.000 naufragios sólo en Carolina de norte. Uno de ellos era el barco del pirata Barbanegra, que se encontró en 1996. Cerca de dónde estábamos nosotros.

Tan frecuentes eran que muchos de los barcos que venían de la vieja Europa encallasen, que antes que empezaran a construir faros crearon el cuerpo de salvamento. Eran estaciones construidas cada 7 millas a lo largo de la costa, permanentemente en vigilancia que en caso de que un buque encallase, les lanzaban cabos con unos fusiles especiales, y si no podían, eran expertos nadadores que iban hasta el barco nadando y organizaban tirolinas para recuperar a la tripulación y pasaje y si podían la carga. En algún naufragio se salvaron todos gracias a este servicio. Años mas tarde este cuerpo se convirtió en el US COAST GUARD.

Luego vinieron los faros, y las señales de niebla, pero os cuento mas de eso cuando lleguemos al norte a Maine, que es una tradición local allí.

Aprovisionarse aquí es fácil, pero no del todo, por ejemplo, la leche en briks es difícil de encontrar, solo a veces encuentras y ese dia compro toda la estantería. Y paquetes de algo que no sea gigante también. Pero hay de todo, y desde Suráfrica, y las islas francesas, no estábamos acostumbrados a tener de todo. El problema es que hay que ir en coche y no tenemos.

Con la familia VIVES fuimos a Cape Look  out, que junto a Cape Hatteras y cape Fear (¡que nombre!) son los tres puntos más sobresalientes de este litoral.

Días de playa, visitar el Faro y aprender todo esto sobre los guardacostas, ver caballos salvajes. Absolutamente todo nos impactaba. Agua caliente pero turbia. Lo pasamos muy bien.

Beaufort es una pequeña población turística que da a un canal de los que desemboca la mar.

Algunos restaurantes, unos bares, galerías de arte, tiendas de souvenirs y una heladería y NINGUNA tienda. Hay que ir en coche a las afueras.

Los fines de semana se llena de barcos que desfilan, con sus banderas, su música y sus neveras.

Es una parada importante por los que van a Florida por la intracostal. Nosotros no podemos ir, nuestro barco tiene 23 m de altura, no pasamos por debajo.

El agua no es clara, pero es un gran destino turístico para la pesca, aquí se celebra anualmente el concurso mas importante de USA de la pesca del Marlín, y de buceo.

A bucear se va a ver tiburones o naufragios, y en mi caso las dos cosas a la vez.

Fuimos a 25 millas de la costa, en la Corriente del golfo. A ver un pecio hundido en 1945. Creí que bajar a 40 mts. con corriente sería mas difícil, pero no lo fue, y sorprendentemente el agua era muy clara el fondo. Y estaba caliente, 23ºC

Era mi primera vez con tiburones grandes, pero estos no hacen nada, si no se les acabarían los clientes. Estas fotos y el video lo atestiguan.

 

Hay que seguir hacia el norte, dejamos Carolina del N, y nos vamos a Virginia, a Hampton, a la entrada de la Bahía de Chesapeake. Por delante 230 nm por la costa del cementerio del Atlántico.

Tuvimos buen parte, motor y vela, y algún rato a motor. Pero con la electrónica funcionando bien no era como hace dos siglos.

Ahora además te puede guiar por los aviones de combate que despegan noche y dia de Norfolk…….

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