Las rutas largas se han acabado por varios meses, ahora toca navegación costera. Este es el link de nuestra ruta:

https://www.google.com/maps/d/u/0/edit?hl=es&mid=1-FNHbcZrRLgwJp5CteI93a2ki7-gyxK0&ll=38.83983409794156%2C-72.40475255000003&z=5

Después de Cutty Hunk en varias etapas llegaremos hasta Portland. Nos vamos a saltar muchas cosas que veremos después con detalle en el viaje de regreso al sur que haremos más adelante.

El objetivo ahora es llegar lo más al norte posible durante las semanas de buen tiempo. Subimos deprisa con pocas paradas.

El buen tiempo aquí, en verano significa  que no haya niebla, y no llueva. Pero hace fresquito.

Lo que más se nota es la temperatura del agua, salimos hace un mes de Antigua con el agua de mar a  29ºC, en Newport estábamos ya a 22ºC y llegaremos a poco más de 15ª. Un verano sin bañarse.

Lo mas remarcable de estas tres etapas son dos cosas, el canal de Cape Cod y los Lobster Pots.

El Canal es una obra artificial que hicieron en 1914 para que los barcos que iban de Boston al sur o viceversa, se ahorraran una 150n millas y sobre todo los bajos y las tormentas que rodean a esta península.  Durante la segunda guerra mundial se ahorraban que los submarinos U2 alemanes les pillaran al navegar por mar abierto. Vuelven las estadísticas más de 1.600 barcos hundidos en las inmediaciones.

Así que después de unas navegadas a vela por la bahía de Buzzard’s, otro nombre importante, tuvimos que escoger la hora de zarpar para pasar el canal con la corriente a favor, ya que en el centro puede llegar a los 4 nudos, y no es lo mismo ir a 8 o 10 que a 3, que es lo que nos pasa si la cogemos la revés. Toca madrugar, zarpamos al amanecer, 6.00 am,

Es corto unas 12 millas, y ya estamos al norte de Cape Cod. (Cabo bacalao)

Aquí, aunque ya habíamos visto muchos, es donde de verdad aparecen los “Lobster Pots”.

La langosta la pescan de forma muy artesanal, con jaulas, y cada una o conjunto de varias dejan dos boyas en superficie, cada pescador tiene derecho a un número determinado y las identifica de su color. Es una pesca de temporada, sólo primavera y verano. Hay miles. Pero cuando más al norte lleguemos será peor. Al final no podemos utilizar el piloto automático, ya que hay que estar evitándolos permanentemente. Os contaré más sobre la langosta más adelante, ya somos casi expertos.

El viento dominante suele ser del sur y el que nos toca  hoy es del sur, y vamos directo al norte, El viento es fresco, 20 nudos, subimos con Spi, navegación emocionante, la ola es incómoda, llueve  y vamos mirando atrás por si llega un chubasco más fuerte. Nuestro Plan B va como un tiro. Lo paso en grande.

Hacemos una parada en Rockport, pensaba bajar a tierra y visitar el pueblo tiene fama de muy bonito. Pero otro de los barcos del rally, EL Southern Confort hace de anfitrión y nos invitan a tomar copas en su barco, nos acompañan del Sweet Caroline, y el Dirigo. Empezamos a socializar. Llevamos una semana navegando juntos, hablando por radio dos o tres veces al dia, pero es la primera vez que estamos a menos de 2 metros.

Esto también es curioso, practicamos el BYOB, es decir Bring your own beverage, vas al barco del vecino, pero te llevas lo que vayas a beber. Todos hacemos lo mismo, y hasta tenemos una neverita para estas ocasiones. Dónde fueres haz lo que vieres, pero aún así con nuestra mentalidad choca bastante, al final nos acostumbraremos y lo encontraremos normal.

Pasamos por delante de Boston, y me siento como con Nueva york, que raro se hace no parar. Llegamos a Portland, no es la capital de Maine, que es Augusta, pero si es la ciudad  más importante. Tiene los mismos habitantes que Castelldefels, 66.000, pero parece mucho más grande. Nos gustó.

Llegamos un sábado y hay miles de barcos navegando. Algunos son goletas clásicas que sacan a pasear los turistas. Al navegar en aguas interiores, cuando las observas, detrás se recortan los bosques verdes y frondosos, y te parece estar observando un cuadro de barcos cásicos.

Hay barcos de todo tipo, cargueros, remolcadores, Coast Guard, yates de lujo a motor, ferris, veleros de lujo y pequeños, hasta un overcraft que hace de ferry.

Es un conjunto de bahías e islas, que hacen que siempre son aguas muy protegidas. hay muchas marinas, pero descubrimos que los precios son muy caros, y nos vamos a fondear.

Los fondos son de barro y nuestra ancla agarra bien, aún así no me fio. Nos hemos acostumbrado a echar de 5 a 7 veces el fondo. Si hay 5 metros, tiramos de 35 a 40. Si hay 10, 70.

Hay que calcular bien, momento de la marea que estás para que cuando baje todavía te quede agua bajo la quilla. Y es que, durante nuestra subida, rara vez hay mas de 30 metros de profundidad en la bahía,  en los canales hay poco más de 10, pero a los lados sólo 3 o 5. Si fondeas ahí y el agua baja 2, te quedas en seco.

Estamos en otro estado, distinto del de nuestra partida, aquí las autoridades exigen PCR del Covid, así que acompañados por uno de nuestros nuevos amigos, Eric del Dirigo, nos vamos a hacer la prueba. Es un Drive thru, es decir, no te bajas del coche. Te dan un kit, ahí está todo, te metes tú mismo el bastoncillo por la nariz, lo metes en un frasco y se lo das a la empleada de la farmacia. Fácil los datos te los descargarás dentro de unos días desde su aplicación. No creo que haya servido de nada, no nos han preguntado por ello nadie.

Aquí si bajamos a tierra, esta muy raro, todo el mundo toma muchas precauciones por el Covid, en la acera se apartan para que pases y nadie se te acerca. Estamos en el estado menos poblado de USA y nos vamos a relacionar con poca gente, entre otras razones porque no hay. Los locales son pocos y extranjeros ninguno, ni de Canadá, y de otros estados no ha venido nadie.

Otra curiosidad, Hay una marca de cerveza que se llama, Mast Landing, algo así como poner el palo, y algunas de sus cervezas tienen nombres como catavientos, o marea entrante.

Por primera vez nos vamos a un buen restaurante en USA. Vamos con nuestros nuevos amigos, Eric, Kirk y Mary, Mike y Sheila, y volvemos a aprender otra costumbre local. Da igual cuantos vamos, antes de pedir le decimos al camarero cómo va a ser la cuenta, así que cada cual pagará lo suyo. Unos piden una copa, otras cervezas, otros una botella de vino. Algunos dos platos, otros sólo uno. Y por supuesto nada de algo de picar en el centro y luego un plato y a escote. Lo pasamos muy bien. Nosotros somos los raros, únicos extranjeros, únicos en catamarán y claro los que mas millas llevamos. Y los únicos que no somos exmiembros de la fuerza aérea americana ni tenemos licencia de piloto.

Ahora nos quedan sólo dos etapas una hasta un verdadero puerto de la costa de Maine, Booth Bay, típico pueblo pequeño, pintoresco, es muy bonito. Observad que los Lobster buoys, son objeto de decoración en casi todos los sitios.

 

Las navegaciones son cortas unas horas por la mañana y luego bajas a tierra y visitas el pueblo. Esta son unas 30 millas y de través (Beam reach) con 15 nudos, disfrutando.

Mejor navegar sólo de día, porque la ruta está salpicada de lobster pots que cada vez hay más, y de piedras. Piedras o conjunto de ellas, es decir islas.

Maine tiene el tamaño de Portugal, y unas de 2000 islas, la costa en línea recta de un extremo a otro son 450 millas, pero el perfil es tan irregular que son más de 3.500, a las que habría que añadir que suponen las islas. Os podéis imaginar que para un navegante es un paraíso. Le puedes añadir los mas de 5.000 cursos fluviales.

Sólo le fallan dos cosas, el agua, que es oscura, fría y con bichos como focas, tiburones y ballenas, y la temperatura, en invierno se hiela todo, y en verano esta a 15ºC

Ultima etapa, hasta Rockland, unas 40 millas. Navegamos a motor siguiendo al Southern Comfort. Ellos navegaron por aquí el año pasado y se lo conocen bien. Vamos haciendo slalom entre islas y las entradas que hace la costa, que técnicamente no son fiordos, pero su perfil en la carta se le parece mucho.

Vemos focas, pinos, abetos y miles de casas de madera que salpican cualquier rincón de costa hasta nuestro destino. Y muchos y muy variados tipos de faros.

Fondeamos en la bahía, teniendo cuidado con  la marea que es de 4 metros. Durante el día hace sol y se está bien en pantalón corto.

Rockland, Según ellos tiene de todo, pero a distancia americana, es decir a 10’ en coche. Pero para nosotros casi no tiene de nada, ya que no tenemos coche, no hay Uber y no hay taxis. Bueno vimos manzanas a 5$ la unidad, en una tienda de exquisiteces. Que no compramos, claro.

Los museos públicos están cerrados, pero  los privados están abiertos.

Nos apetecía llegar, llevamos navegando casi cada día desde Carolina del norte, y eso son casi 900m millas. Tenemos ganas de estarnos quietos unos días.

Ahora haremos un crucero por Maine. Empieza el slow life, slow sail.

 

 

 

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