Esto de viajar por mar, a veces te lleva a sitios extraños. Uno de esos sitios es la Guayana Francesa. Un trozo de Francia en medio de la selva amazónica. Al norte de Brasil y sur de Surinam.

 

Geográficamente no se diferencia de Brasil en nada, pero no se parecen en nada. Hablan Francés, usan el Euro, esta limpio y son organizados.

 

La zona fue, española, holandesa, inglesa y por fin de los franceses allá por 1664.

Durante años fue un territorio infame, en realidad durante casi un siglo, desde 1854, lo usaron solo como penal en Ultramar. Deportaron en su larga historia a más de 70.000. individuos.

Fue famoso por el trato inhumano que daban a los penados, que traían desde la metrópoli hasta aquí. Muchísimos morían por las malas condiciones higiénicas, la malaria, el dengue o la subalimentación.

Hubo dos reos muy famosos uno fue un Capitán del ejército, de nombre Dreyfuss, que lo condenaron por una traición que no cometió, le acusaron de vender secretos a los alemanes y aunque luego se descubrió el autor verdadero, el ejército no quiso reconocer que se había equivocado.  El escritor Emile Zola y la familia consiguieron que se reabriera el caso y su inocencia reconocida, e incluso mucho más tarde fue rehabilitado.  Eso no le ahorró los 11 años que se pasó aquí. En Francia fue un hecho nacional, por su antisemitismo (era judío), y el denominado Affaire Dreyfuss, llego a ser un mito que impacto en muchos aspectos de la vida social francesa.

El otro es más famoso, para nosotros, por la novela y las películas que hicieron sobre su vida, Henri Chariere, alias Papillón. Un truhan que vivía en París de los años 30 y fue condenado a cadena perpetua de trabajos forzados, por un asesinato que parece tampoco cometió. Se fugó varias veces de los penales en los que estuvo, incluido el de la prisión de las islas de la Salud. Años después escribió la estupenda descripción de su vida, que parece una novela, y que le hizo rico y famoso. La acabamos de releer y ha sido una delicia

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Este era el personaje en cuestión.

Papillon película

Y estos Esteve MacQueen y Dustin Hoffman en la peli

Las Islas de la salud, son tres y están a la entrada del rio Kourou, a 14 millas de la costa, y se llaman así porque allí las condiciones de vida eran mejores que en tierra firma en medio de la selva, años antes unas monjas se refugiaron en ellas huyendo de la insalubre vida de la selva amazónica, y las bautizaron así. La mayor es la Isla Royal, ahora tiene hasta un pequeño hotel. Saint Joseph, es la mediana, ahora hay una pequeña base de la Legión Extranjera y la más pequeña, reservada en su época a los prisioneros políticos, es la isla del Diablo. El paseo ahora es idílico, dan ganas de venir de vacaciones.

En todas hay ruinas de los penales, y en tierra firma también había otros. Parece ser que en los buenos tiempos llegó a haber más de 10.000 penados simultáneamente.

 

Nosotros estuvimos fondeados un par de días. Los dedicamos, visitar las islas y las ruinas de los penales, y luego a  bañarnos.  En su libro Papillón explica que tiraban a los reos muertos a los tiburones, y en algún grabado del ahora museo así lo describe, ¡nosotros no vimos a ninguno! Acabo de releer a Papillón, y con sus descripciones, como era la vida allí, estas celdas son aún más tétricas e impresionantes, de lo que me imaginaba.

En las de la isla de San José, además de estar incomunicados y sin salir nunca de la celda, ni a pasear, hasta el médico les visitaba a través de una trampilla, tenían prohibido hablar incluso con los carceleros Estos les vigilaban desde un pasillo que pasaba por encima de las celdas, ya que el techo era una reja.  Además, la luz no la apagaban nunca, pero sólo para fastidiar, ya que tampoco podían leer ni escribir. La comida era siempre la misma todos los días.

 

Papillón, en su libro cuenta que él estuvo encerrado en ese módulo dos veces, unos dos años y otra nueve meses.

En este viaje hemos visitado varias islas que en sus momentos fueron penales, además de estas, junto a Ciudad del Cabo, Robben Island, dónde estuvo Mandela, son las mas famosas. Pero Ubatuba, al sur de Brasil cerca de Sao Paulo, e Isla Grande cerca de Rio, también lo fueron y allí están las ruinas. Me temo que visitaremos muchas mas con tan poco glorioso pasado. Ya os iremos contando.

La Capital de Guyana, es Cayenne, es una ciudad industrial que no visitamos. Pero si Kourou.

Kourou es famosa por ser la base de la Agencia Espacial Europea, que se instaló en 1971 en la base que los franceses crearon aquí en 1965, después de tener que abandonar la que ya tenían en Argelia, cuando el país se independizó.

Kourou, está a sólo 500 km del ecuador, y eso hace que la fuerza centrifuga de la tierra sea mayor que en otras latitudes, dando mayor aceleración a los cohetes y consiguientemente menos gasto energético en su lanzamiento. Añadido a que está poco poblado y es muy difícil llegar es por lo que es el sitio escogido para lanzar la mayoría de los cohetes se usan para poner satélites en órbita

Casi la mitad de los 3000, satélites que llevamos puestos en órbitas varias, han sido lanzados desde aquí.

Parece ser que hay varios tipos de cohetes, según la altura a la que hay que lanzar, y nos ha resultado curioso, que un rango de altura lo cubre muy bien el cohete ruso Soyuz, así que la ESA, les tiene subcontratado el uso de sus cohetes aquí. Los rusos siguen usando la misma tecnología desde los años 70, y cada vez que necesitan usar un cohete de los suyos, se vienen los rusos, con sus cohetes, su combustible, sus técnicos y todo. Lo lanzan y hasta la siguiente. Una subcontrata que nos sorprendió bastante. Así que además de letreros en francés vimos algunos en ruso.

Así que, sin viajes tripulados, pero con mucha actividad, cada año hay varios lanzamientos.

Menudo contraste, selva impenetrable, Penales del siglo XIX, y bases de lanzamientos de cohetes. Cómo decía al principio, un lugar extraño y curioso.

La visita fue muy divertida, aprovechamos para refrescar el francés, que no usaba desde hacía meses, y aprender mucho de cohetes, satélites, etc.

Lógicamente y estando en Francia, pudimos usar nuestros teléfonos españoles sin gastos de itinerancia, y lo más importante: visitar un super y comprar unos cuantos quesos de verdad. Recordad el post gastronómico de Mónica sobre Brasil, los quesos ni los nombra, por eso.

Fondeado en el río y con aguas tranquilas, pero marrones, aproveché para subirme al palo a cambiar la driza que se nos rompió y alguna otra. Hay que estar de nuevo a punto. No faltan 650 millas de nada para llegar a Trinidad……

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